Cáncer de hígado: 3er lugar en mortalidad

Oncología.com.-A diferencia de otros tipos de cáncer, el de hígado no aparece por alguna mutación o cambio en algunas células ni surge de manera espontánea. Se trata de una enfermedad subyacente que se presenta como resultado de la cirrosis.

El Dr. Jorge Méndez Navarro, gastroenterólogo hepatólogo, explicó que existen dos principales causas para desarrollar cirrosis. La primera es la viral, que se presenta después de adquirir los virus de hepatitis B o C. La segunda son las enfermedades por depósitos, (llamadas hemocromatosis), un problema genético que causa acumulación de hierro y predispone a la persona a padecer cáncer de hígado. Otro factor importante para desarrollar cirrosis es el alcoholismo crónico ya que permite la formación de tumores que afectan gravemente al hígado. En México, la primera causa de cáncer hepático es la cirrosis y la segunda, la hepatitis C. 

Recientemente se ha descubierto que el hígado graso está entre la tercera y cuarta causa potencial para desarrollar cáncer hepático puesto que la acumulación de grasa produce una inflamación y regeneración anormal del órgano.

Algunos estudios sobre un hongo llamado aflatoxina, que existe en el ambiente y en ciertos alimentos, han arrojado que podría, a largo plazo, producir cáncer de hígado, sin embargo, no es causa primaria de la enfermedad. 

A nivel mundial, el carcinoma hepatocelular, término médico para el cáncer hepático,  ocupa el sexto lugar de incidencia y el tercer lugar en mortalidad. Existen alrededor de más de 300 millones de pacientes con algún tipo de hepatitis de los cuales más de 180 millones son portadores del virus tipo C. De éstos, una tercera parte desarrolla cirrosis y entre 1 y 4 por ciento presentará cáncer de hígado.

El 40 por ciento de los pacientes son diagnosticados con cáncer localmente avanzado y 19 por ciento ya tienen metástasis, es decir, el mal ya se ha expandido a otros órganos. A nivel mundial, esta es la primera causa de trasplante de hígado, causado por el desarrollo de cirrosis.

Los síntomas de una enfermedad hepática se presentan hasta que existe un daño avanzado. El paciente puede presentar coloración amarilla en los ojos, pérdida de peso importante, dolor y pesadez en el abdomen y crecimiento del hígado con nódulos anormales, observables con un ultrasonido.

Un tumor en el hígado puede duplicar su tamaño cada tres meses. Por ello es importante prestar atención, pues puede diseminarse a otros órganos en forma rápida

Innovación de tratamientos

Méndez Navarro dijo que existen dos principales formas de tratar este cáncer: curativa o paliativa. La primera consiste en una cirugía para extirpar la parte afectada del hígado, siempre y cuando el tumor sea menor a tres centímetros y no se haya diseminado. La segunda se realiza cuando el hígado no responde al tratamiento anterior y se requiere de un trasplante. Otra forma de tratarlo es a través de la quimioterapia intraarterial, que consiste en inyectar un fármaco a través de los vasos sanguíneos a fin de que actúe directamente en la lesión para que frene el daño y prolongue la vida del paciente.

Hasta hace poco, los principales fármacos para tratar esta enfermedad eran el Interferon combinado con Ribavirina, el nivel de éxito era de 50 por ciento. Un nuevo fármaco de última generación llamado Simeprevir, logra eliminar al virus evitando que se replique en el hígado, disminuyen la posibilidad del cáncer y proporcionan una mejoría hasta del 80 por ciento en enfermedades hepáticas. Este nuevo medicamento puede detener el daño incluso en quienes padecen cirrosis y sólo requiere una toma diaria por seis meses, mejorando el apego de los pacientes y la conclusión del tratamiento. Es más seguro debido a que hay una disminución en los efectos secundarios, es más tolerable y se puede administrar con otros fármacos, siempre bajo la vigilancia de un especialista.

La mejor manera de prevenir el cáncer de hígado es conocer si se es portador de alguno de los virus de hepatitis con el fin de suministrar los antirretrovirales adecuados. También se debe evitar el consumo excesivo de alcohol para reducir el riesgo de desarrollar cirrosis.

Las personas que han desarrollado cirrosis deben realizarse cada seis meses un ultrasonido para identificar un posible cáncer de hígado y evitar que éste progrese.

Acerca Redacción

Equipo de redacción de la red de Mundodehoy.com, LaSalud.mx y Oncologia.mx

También te puede interesar

70% de los casos de cáncer de próstata que se detectan en el ISSSTE son en etapas avanzadas

El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) recomienda no …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *